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HIDRONEFROSIS

 

¿Qué es la hidronefrosis?

La hidronefrosis es la dilatación de la pelvis y los cálices renales, estructuras encargadas de recoger la orina producida por el riñón y conducirla hacia el uréter. Puede identificarse durante el embarazo, mediante una ecografía prenatal, o descubrirse después del nacimiento, durante la infancia o la adolescencia.

No toda hidronefrosis significa que exista una obstrucción urinaria. En muchos niños, especialmente cuando se detecta antes del nacimiento, la dilatación es transitoria y puede disminuir o desaparecer espontáneamente. En otros casos puede estar relacionada con alteraciones que dificultan el drenaje de la orina, reflujo vesicoureteral u otras anomalías del sistema urinario.

¿La hidronefrosis puede afectar la función del riñón?

Depende de su causa y gravedad. Cuando existe una obstrucción urinaria significativa y persistente, puede aumentar la presión dentro del sistema colector renal y comprometer progresivamente el desarrollo y funcionamiento del riñón. En determinados pacientes pueden aparecer cambios en el parénquima renal, como adelgazamiento cortical o disminución de la función renal. Sin embargo, una pelvis renal dilatada no significa necesariamente que el riñón esté dañado. Por eso es importante diferenciar las dilataciones que pueden vigilarse de aquellas que necesitan estudios adicionales o tratamiento.

¿Cómo se diagnostica la hidronefrosis?

Ecografía renal y de vías urinarias

La ecografía es el estudio inicial más importante, porque permite identificar la dilatación renal sin utilizar radiación. Además, nos da información sobre el tamaño de los riñones, la pelvis y los cálices renales, el grosor del parénquima, los uréteres y las características de la vejiga.

Cuando la hidronefrosis se detecta durante el embarazo, generalmente debe realizarse una ecografía después del nacimiento. En recién nacidos clínicamente estables, la ecografía suele efectuarse después de las primeras 48 horas de vida, ya que una ecografía demasiado temprana puede subestimar la dilatación. Los casos con dilatación bilateral importante, riñón único, alteraciones vesicales o sospecha de obstrucción urinaria baja pueden requerir una evaluación más temprano.

Cistouretrografía miccional

Este estudio permite identificar el reflujo vesicoureteral y determinadas alteraciones anatómicas de la vejiga y la uretra.

No es necesario realizarlo a todos los niños con hidronefrosis. Se indica de manera selectiva, especialmente cuando existen dilatación de uréter, alteraciones de la vejiga, sospecha de válvulas de uretra posterior, infecciones urinarias febriles u otros hallazgos que sugieran reflujo o una anomalía del tracto urinario inferior.

Gammagrafía renal dinámica con MAG3

Es un estudio de medicina nuclear que permite evaluar la función renal diferencial y el drenaje urinario. Se utiliza principalmente cuando existe sospecha de una obstrucción significativa, como ocurre en determinados pacientes con dilatación importante de la pelvis renal. Su indicación depende de los hallazgos ecográficos, la evolución y la valoración especializada.

Otros estudios

En situaciones particulares pueden requerirse análisis de función renal, resonancia magnética u otros estudios complementarios.

La tomografía computarizada no se utiliza rutinariamente para investigar la hidronefrosis infantil, debido a la exposición a radiación y porque generalmente existen alternativas más apropiadas.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de hidronefrosis?

1. Dilatación transitoria o no obstructiva

Es frecuente en los niños con dilatación renal detectada durante el embarazo. En muchos casos disminuye progresivamente sin necesidad de cirugía.

2. Obstrucción de la unión pieloureteral

Se produce cuando existe dificultad para el paso de la orina desde la pelvis renal hacia el uréter. Puede provocar dilatación de la pelvis y los cálices renales, generalmente sin dilatación del uréter.

3. Alteraciones de la unión ureterovesical o megauréter

Algunas anomalías del segmento distal del uréter dificultan su vaciamiento hacia la vejiga y pueden producir dilatación del uréter y del sistema colector renal. No todos los megauréteres son obstructivos ni necesitan cirugía.

4. Reflujo vesicoureteral

Consiste en el retorno anormal de la orina desde la vejiga hacia uno o ambos uréteres y, en ocasiones, hasta los riñones.

Puede asociarse con dilatación de las vías urinarias, aunque también puede existir reflujo sin hidronefrosis.

5. Válvulas de uretra posterior

Son una malformación congénita que afecta a los niños varones y dificulta la salida de la orina desde la vejiga.

En los casos graves pueden producir alteraciones vesicales, dilatación de ambos uréteres y riñones, y compromiso de la función renal.

6. Ureterocele

Es una dilatación quística del segmento terminal del uréter, dentro o cerca de la vejiga. Puede dificultar el drenaje urinario y producir hidronefrosis. En algunos pacientes se asocia con duplicación del sistema colector y reflujo vesicoureteral.

¿Todos los niños con hidronefrosis necesitan cirugía?

No. La mayoría de las dilataciones leves detectadas durante el embarazo no requiere tratamiento quirúrgico.

Muchos niños solamente necesitan controles ecográficos para comprobar que la dilatación disminuye o permanece estable y que el riñón continúa desarrollándose adecuadamente.

La cirugía se considera cuando existe una alteración obstructiva significativa, deterioro de la función renal, dilatación progresiva acompañada de otros signos de riesgo o síntomas y complicaciones que justifican intervenir. La decisión depende de la causa, la gravedad y la evolución de cada paciente.

¿Cómo se realiza el seguimiento?

El seguimiento se adapta al riesgo de cada niño. En los casos leves puede ser suficiente realizar ecografías periódicas durante un tiempo determinado. Los pacientes con dilatación moderada o grave, alteraciones del parénquima renal, uréter dilatado, anomalías vesicales o compromiso funcional pueden necesitar controles más frecuentes y estudios complementarios. El objetivo es detectar oportunamente cualquier cambio que pueda comprometer la salud renal, evitando al mismo tiempo procedimientos innecesarios.

¿Qué deben hacer los padres si durante el embarazo les informan que su bebé tiene hidronefrosis?

Lo más importante es no asumir que el riñón está obstruido o que necesariamente necesitará cirugía. Después del nacimiento deben organizar una evaluación de acuerdo con la gravedad de los hallazgos prenatales. El urólogo pediatra determinará qué estudios necesita el bebé y cómo debe realizarse el seguimiento. Algo importante a tener presente es si  después del nacimiento su bebé presenta fiebre, dificultad para orinar, disminución importante de la cantidad de orina o mal estado general, debe recibir atención médica oportuna.

Un mensaje importante para los padres

La hidronefrosis no siempre significa enfermedad renal ni necesidad de cirugía.

Muchas dilataciones desaparecen espontáneamente; otras requieren vigilancia y algunas necesitan tratamiento para proteger la función del riñón.

Nuestro objetivo es identificar a tiempo a los niños que realmente necesitan intervención, preservar su función renal y evitar estudios o tratamientos innecesarios.

 

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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